el artista


Nací en Barcelona en el año 1958. Ya desde muy joven mis ojos observan a mi padre, el pintor paisajista Oriol Martí, batallando con sus telas y mezclando sus colores. En el colegio no fui un buen estudiante, pero sí recuerdo que lo único en lo que destacaba y disfrutaba era en la asignatura de dibujo y de trabajos manuales. También recuerdo que en el servicio militar me gané algunos “enchufes” haciendo algunas caricaturas y retratos de mis compañeros y algún que otro encargo de mis superiores. Acabado este estéril periodo, entro en la Escuela Massana de Barcelona (1983) realizando estudios de diseño gráfico y de dibujo. Mi maestro, el gran dibujante y pintor Ramón Noé, me anima con entusiasmo a seguir y a profundizar en la pintura.

Acabados mis estudios, continuo mi vida profesional como diseñador gráfico e ilustrador para ganarme la vida, alternando todo ello con la pintura, mi gran pasión . En 1986 entro en el estudio de pintura de los artistas Boter y Santaló. Con ellos consolido mi formación académica y, después de pasar por una etapa impresionista, entro en contacto con los colores más puros y la libertad de expresión. He admirado y admiraré siempre las obras del pasado (Velázquez y Vermeer), pero al descubrir la energía pictórica de Van Gogh y posteriormente la pintura de los fauvistas (Matisse, Derain) y los expresionistas alemanes (Macke, Kirchner, etc) mi pasión por la pintura se convertirá en una profesión.

Desde 1987 formo parte del Cercle Artistic de Sant LLuc. Allí he realizado numerosos estudios del natural y del desnudo femenino. Este ejercicio del dibujo, al que permanezco fiel, me ha reportado seguridad y una gran cantidad de material para mis posteriores obras en el estudio.

No voy a cansaros más con mi biografía, tampoco soy amigo de los curriculums, la mayoría de las veces falseados o aburridamente largos e insustanciales, pero si queréis echar una ojeada al mío pinchad aquí. Siempre he tenido claro que en la vida de un artista lo que más valor tiene, no son los premios y las “vernissages” a los que asista, sino el trabajo diario, la coherencia de su obra, el buen gusto, la calidad de su trabajo y conseguir llegar con fuerza al interior de las personas, y toda esta “literatura” en torno a su obra es en muchos casos innecesaria. También podéis pinchar en mi mi blog si queréis conocer algunas de mis reflexiones sobre el arte, pero como decía un gran artista catalán, Isidre Nonell: “Jo pinto i prou” (”Yo pinto y basta”).